Ruta por el “MADRID DE LOS AUSTRIAS”

Ruta por el “MADRID DE LOS AUSTRIAS

Día de la visita: 5 de Mayo de 2016

"Un Madrid de los Austrias diferente."

Se trata de dar una visión diferente sobre un escenario de Madrid que casi todo el mundo conoce, tratando

de lograr dos objetivos: recorrer rincones escondidos y poco conocidos del Madrid más céntrico, y

profundizar en la Historia y Leyendas más interesantes y curiosas de este periodo. No es un Madrid de los

Austrias al uso, "para guiris", sino para gente que busca conocer algo diferente y especial. Se hará además

una mezcla de varios elementos: la historia de este periodo con algunos hechos importantes para la ciudad,

la descripción de edificios y monumentos que vayamos encontrando a nuestro paso, el relato de lo que

había y se perdió de estas calles y plazas, y sobre todo leyendas e historietas que forman parte de la

identidad de Madrid y de los madrileños. Será una visita amena donde se podrá preguntar, interpelar o

intervenir por parte de los asistentes.

Partiremos a las 17:30 h., desde la Plaza de Isabel II (estación de Metro de Ópera) e iremos callejeando por

lugares poco transitados hasta llegar a la Plaza del Humilladero, junto a las “Cavas

(cerca de la estación deMetro de La Latina).

El recorrido tendrá una duración aproximada de 2 horas y media, y será guiado por:

www.madridenlapalmadetumano.com/


Precio afiliad@s: Gratis.

Precio invitad@s: 3 €.

Dado la limitación del grupo te rogamos confirmes la asistencia para reserva de plaza en:

secretaria@atype-cc.es   o en el teléfono 91 784 26 19.



Asistentes a la visita.


Comentarios realizados a la visita, por Daniel Merino:

Ruta por el “MADRID DE LOS AUSTRIAS

El pasado día 5 de mayo, tuvimos la oportunidad, con la organización de la nueva sección de Ocio y Cultura, de disfrutar de una ruta guiada por el Madrid de los Austrias, que nos llevó a recorrer diferentes puntos de la ciudad que, en la mayoría de los casos, no se incluyen en las visitas organizadas para turistas.

Comenzando en la Plaza de Isabel II (conocida por Opera, ya que se encuentra allí el Teatro Real), nos encaminamos hacia los restos de la antigua Iglesia de San Juan Bautista, en la Plaza de Ramales, donde fueron enterrados los restos de D. Diego Velázquez porque iba a misa a esa Iglesia y de la que sólo quedan marcados los muros que la sustentaban.

La Iglesia de Santiago, en la Plaza del mismo nombre, nos mostró la curiosidad de una iglesia retranqueada con su fachada, que se puede observar en la puerta de entrada, donde las campanas se encuentran enjauladas para que no se las pudieran llevar los franceses en la Guerra de la Independencia. En su interior, se puede ver un cuadro de Santiago “Matamoros”. Es el comienzo del Camino de Santiago desde Madrid a Santiago de Compostela.

Atravesando por la Plaza del Biombo, donde se encontraba un antiguo convento de monjas ortodoxas, llamado así por el decorado de la tapia que las separaba del resto de la ciudad, llegamos a la Iglesia de San Nicolás, posiblemente una de las Iglesias más antiguas de Madrid, con una torre de estilo mudéjar que destaca sobre sus muros reconstruidos.

En la calle del Factor se encontraba la residencia del entonces Administrador de la Hacienda del Rey, el equivalente al actual Ministro de Hacienda, que goza de una calle a pesar de haber llevado a la quiebra, por dos veces, al Estado.

Visitamos la calle de La Almudena, que conserva los restos de la antigua Iglesia de Santa María, cuya maqueta en bronce se puede contemplar.

Hay que mencionar el detalle que figura a la entrada de todos los locales antiguos de Madrid, consistente en una placa con el  año de su apertura. Como ejemplo tenemos la foto de Casa Ciriaco, conocido por sus platos de cocina que han sido degustados por personalidades políticas, del cine o de la cultura.

Lo que hoy conocemos como el Edificio de la Capitanía General fue en su momento el Palacio del Duque de Uceda, valido del Rey. A su lado la Basílica de las Fuerzas Armadas donde finaliza la procesión el Cristo de los Alabarderos durante la Semana Santa.

Situado detrás de los edificios municipales de la Agencia Tributaria del Ayuntamiento, se encuentra el Jardín de las Monjas, integrado en el conjunto municipal, sólo visitable en horario de oficina, con su fuente de angelitos jugando con el agua.

La Plaza de la Cruz Verde, en recuerdo del color que llevaban los guardias de la Inquisición en su casaca (De aquí la expresión: ¡A buenas horas mangas verdes!  Porque siempre llegaban tarde y el que debía ser apresado ya había huido), y donde se ajusticiaba a los reos tiene enfrente un jardín colgado, poco conocido, coqueto y donde el remanso de paz se siente entre sus paredes. Es el Jardín del Palacio del Príncipe de Anglona, antiguamente privado y ahora público, que merece la pena visitar.

En la calle lateral del citado jardín, se encuentra, al fondo, la Iglesia de San Pedro El Viejo, con su torre también de estilo mudéjar.

Situado en la Plaza de la Paja, porque allí se vendía la paja recogida por el diezmo de las cosechas que se aportaba a la Iglesia, se encuentra el Palacio/Casa de los Vargas, donde el Cardenal Cisneros mostró sus “poderes” a los nobles que querían rebelarse ante la regencia que ostentaba.

No hay que dejar de visitar, en horarios previos a los oficios, la Capilla de Nuestra Señora y de San Juan de Letrán (llamada popularmente "Capilla del Obispo", situada junto al Palacio, ahora convertido en Instituto de Enseñanza.

Subiendo por la calle de la Costanilla de San Andrés, puede verse el arco del antiguo pasadizo volado que conectaba la casa donde se hospedaron los Reyes Católicos y la Iglesia de San Andrés, donde estuvieron los restos de San Isidro hasta su traslado a la Basílica de la calle Toledo.

En la calle Mancebos se puede ver uno de los pocos restos que se conservan de la antigua muralla cristiana que rodeaba Madrid.

Y nuestro final de la ruta se sitúa en la Plaza de los Carros, llamada así por ser donde se situaban las reatas que transportaban los diferentes materiales necesarios para el comercio y abastecimiento de Madrid y donde partían los carros y carretas que hacían las rutas diarias entre el centro de Madrid y los barrios y pueblos de la periferia.

Esperemos que este tipo de actividades culturales tengan su continuidad y nos lleven a conocer Madrid desde otra perspectiva, mucho más interesante que el recorrido en el autobús, gozando de las explicaciones que nos aportó nuestro guía Alvaro.